Cuando
todo se haya ido
y los caminos tomados,
las
cancelas cerradas chirriarán en los oídos.
El ego
marchitado esperará tras los barrotes,
destruido
ya se irá el miedo,
y los
sentimientos reprimidos brotarán como lágrimas.
Tu amor,
puro, iluminará un desierto,
el
espacio caduco y sombrío ,ya de mi recuerdo.
En otra
dimensión esperará esa alegría,
la
aceptación de tu luz en acogida…
De mi
alma ...
Calidez que me evapora por tu sonrisa.
Tu
ternura me conmueve aún hoy, ya en el silencio.
Las
últimas palabras grabadas
y tus
últimos bocetos,
inacabados,
augurando un nuevo lienzo
y una nueva vida.
Otra
alternativa.
Tu voz
imponente ya no es la misma
pues no
es mía.
Y en el
tiempo está entronada,
sólo grabada
en mi recuerdo.
Ahora
quizá te vislumbre entre la gente,
un halo
desplazado
y una incógnita doliente.
Heridas
dulces que el corazón me pulsa, fuerte.
Te
quiero, a la manera que se puede querer
el antes
en hoy, a la proyección de ti en mi,
al
reflejo en el espejo, de lo que seríamos…
La
verdad, fulgurante,
duele, y comienza
a despertarme.
La luz
cegadora no se fue, sino que acaricia mi frente
y amanece
junto a mí.
Ya no
somos proyección ,sino que somos uno sólo.
La
pérdida es conquista, Y el tú ya no es otro.
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