domingo, 10 de agosto de 2014


Cuando todo se haya ido

y  los caminos tomados,

las cancelas cerradas chirriarán en los oídos.

El ego marchitado esperará tras los barrotes,

destruido ya se irá el miedo,

y los sentimientos reprimidos brotarán como lágrimas.

Tu amor, puro, iluminará un desierto,

el espacio caduco y sombrío ,ya de mi recuerdo.

En otra dimensión esperará esa alegría,

la aceptación de tu luz en acogida…


De mi alma ...


Calidez  que me evapora por tu sonrisa.


Tu ternura me conmueve aún hoy, ya en el silencio.

Las últimas palabras grabadas

y tus últimos bocetos,

inacabados, augurando un nuevo lienzo

y  una nueva vida.

Otra alternativa.


Tu voz imponente ya no es la misma

pues no es mía.

Y en el tiempo está entronada,

sólo grabada en mi recuerdo.



Ahora quizá te vislumbre entre la gente,

un halo desplazado

y  una incógnita doliente.

Heridas dulces que el corazón me pulsa, fuerte.


Te quiero, a la manera que se puede querer

el antes en hoy, a la proyección de ti en mi,

al reflejo en el espejo, de lo que seríamos…


La verdad, fulgurante,

duele, y comienza a despertarme.

La luz cegadora no se fue, sino que acaricia mi frente

y amanece junto a mí.

Ya no somos proyección ,sino que somos uno sólo.


La pérdida es conquista, Y el tú  ya no es otro.


No hay comentarios:

Publicar un comentario